
La llegada de un hijo es siempre un evento, en la mía era un cambio completo, siempre supe que seria así, por esto no quería tener hijos... suena cruel cuando los tienes ya que da para que el resto sienta que "oooooh mala madre no lo quiere", pues no!, yo amo a mi hija, solo que no siempre fue así.
Cuando llegue al hospital después de la espera con la guata gigante, el calor de mierda, los pies hinchados y una acidez que no perdona ni el sano vaso con agua... (espera corta para mi ya que fue solo de 4 meses, me entere a las 25 semanas), viene el día… ese que muestran en la tele.... ese en que la mujer gorda como que se mea, y cae mucha agua y dice "se me rompió la fuente" y corren todos al hospital... ese día!, en que nunca fue tanta agua si un dolor de mierda!.... donde la atención publica en mi país es como las reverendas, algunas dicen que lo mío fue cuea!
A pesar del poco tiempo me puse a leer mucho, no trabajaba así q gracias a internet, los foros de maternidad y todas esas cosas (para una madre primeriza todo sirve), me sentía algo más preparada… y cuando nace, un mero tramite! Gracias a santa epidural! Antes de eso… el dolor del parto no es nada, las contracciones son lo mas fuerte que he sentido.
Cuando vi los ojos de mi hija supe que era madre, antes no me sentía nada de mama si no una nave nodriza a la que todo el mundo quería y cuidaba por lo que contenía, bueno, después de que nace no eres mas que un contenedor de alimento y la que trae y lleva al bebe a todas partes.
Cuando recién eres madre no se sabe mucho todo lo da la madre naturaleza y la modernidad misma! Mi madre se caía de raja con las comodidades “yo cuando te tenia recién a ti lavaba a mano los pañales, te hacia leche con maicena y te echaba aceite en el poto”.
Lo que sigue va mejor.
